
En el año 1918, al finalizar el torneo, se registró igualdad de puntaje, entre Cerro Porteño y Nacional, por lo que se tuvo que disputar una finalísima. El primer juego culminó 2-2, el segundo 1-1 y el tercero y definitorio, Cerro Porteño perdía 2-0, a falta de 7 minutos para culminar el cotejo, cuando el público cerrista empezó a retirarse. A los 40 minutos, descontó para luego sucederse tres conquistas seguidas y triunfar por 4-2, desde allí nació el mote de Ciclón.

